PARA PADRES

“El lenguaje está en la mente. Las palabras, los signos, los pictogramas… son solo las formas en que se convierten.”     Santiago Torres

CONSEJOS PARA FAVORECER EL LENGUAJE DEL NIÑO CON SÍNDROME DE DOWN EN EL ENTORNO FAMILIAR

 Hablar frecuentemente con los niñ@s de manera clara y correcta.

Dirigirse a él mirándole a la cara procurando incluso situarse a su misma altura, sin perder nunca el contacto visual, muy importante para que se establezca la comunicación entre el niño y el adulto.

Hablarle de forma pausada utilizando un tono de voz suave y procurando vocalizar bien lo que se le dice, evitando juntar o suprimir los finales de las palabras.

Convertir en juego la imitación provocada de palabras o sonidos articulados correctamente.

Otra forma de comunicación es mediante el lenguaje no verbal, de esta forma las expresiones faciales, la mímica y los gestos servirán de apoyo a la hora de expresar sentimientos, ideas, etc.

Si es el niño el que toma la iniciativa de comunicarse, dejar que se exprese, aunque su habla no sea inteligible, evitar interrumpir su discurso, con la sola intención de corregir su articulación. contribuirá a inhibir sus emisiones.

Cuando el niño se exprese de forma correcta, alabarle por ello, se reforzará su autoestima y su motivación por comunicarse con los demás.

Utilizar enunciados cortos y preguntas concretas, de esta forma se le facilitará la comprensión de lo que se le quiere decir, y lo se espera que conteste.

Adecuar el lenguaje utilizado a la edad del niño, esto no quiere decir que se use un lenguaje infantilizado sino por el contrario, utilizar explicaciones sencillas.

Enlazando con el apartado anterior, cuando el niño requiera una explicación de algo que no entienda, ejemplificar con demostraciones prácticas, objetos reales, etc.

Enriquecer su lenguaje mediante la lectura conjunta ( adulto- niñ@) de libros con ilustraciones, haciéndole preguntas sobre los personajes ( cómo son, qué hacen,etc.)

Favorecer el diálogo entre ambos ( niñ@- adulto) centrando las conversaciones en temas de su interés.

Utilizar las situaciones cotidianas para realizar actividades conjuntas, de esta forma se favorece de forma natural la interacción verbal entre padres- hij@

Y sobre todo, de acuerdo a las capacidades de cada niñ@, y al desarrollo del lenguaje que éste/ ésta, vaya mostrando, debéis incrementar paulatinamente los niveles de exigencia en su capacidad expresiva.

QUÉ ES UNA AUDIOMETRÍA

La Audiometría es un examen que tiene por objeto cifrar las alteraciones de la audición en relación con los estímulos acústicos, resultados que se anotan en un gráfico denominado audiograma.

Para realizar e interpretar la audiometría es necesario entonces conocer:

1. Las vibraciones acústicas.

2. La fisiología de la audición.

3. La fisiopatología de la audición.

El oído está constituido por dos grupos de estructuras anatómicas:

1. El aparato de conducción (oído externo y oído medio) que transmite las vibraciones acústicas al oído interno; su fisiología está esencialmente regida por las leyes de la física; sus trastornos pueden estar cifrados claramente en relación con las unidades físicas.

2. El aparato de percepción que constituye el órgano sensorial (oído interno, cóclea, fibras nerviosas y centros auditivos superiores).

El fenómeno acústico cesa a nivel de oído interno, donde la estimulación física es traducida en un impulso nervioso; allí la cóclea transforma el mensaje sonoro en potenciales nerviosos característicos que ya no son regidos por las leyes de la fisicoacústica, sino por la neurofisiología.

La imagen del impulso nervioso recorre la vía auditiva, donde sufre algunas modificaciones, resultantes de otras referencias periféricas o de otras funciones nerviosas, que terminan integrándola en el funcionamiento del Sistema Nervioso Central.

Esta imagen llega a nivel de las áreas corticales auditivas, donde toma cuerpo la conciencia elemental del sonido que le ha hecho nacer, esto corresponde al fenómeno auditivo neurosensorial puro. El mensaje sonoro se carga entonces de un valor informativo, descifrado por los centros auditivos superiores.

Se pueden jerarquizar los mecanismos fundamentales de la audición en 4 estados:

1. Obtención y reconocimiento de las cualidades acústicas de un estímulo sonoro simple (Por ejemplo: tono puro)

2. Identificación de elementos acústicos más complejos (Por ejemplo: fonemas)

3. Simbolización de los elementos sonoros, uniéndose una significación a cada uno de ellos. Este tercer estado conduce a la noción de conceptos abstractos (vocablos)

4. Comprensión del conjunto de los elementos simbólicos individualmente estructurados en el estado precedente; es la construcción del lenguaje. Este estado parece ser exclusivo del hombre y no tiene que ver con la audición en sí misma.

Puede decirse que para cada uno de estos estados, el mecanismo receptor debe manifestar una actitud particular.

1°grado: La audibilidad

2° grado: La nitidez

3° grado: La inteligibilidad

4° grado: La comprensió

SISTEMAS AUMENTATIVOS Y ALTERNATIVOS DE COMUNICACIÓN (SAAC)

Los seres humanos podemos comunicarnos de muchísimos modos diferentes. Los SAAC son esenciales para aquellos niñ@s que, debido a sus características personales, necesitan una ayuda para expresarse y comprender a los demás, o bien, para desarrollar la comunicación y el lenguaje, cuando estos no son posibles mediante la lengua oral.

Os presento un documento de word donde se recogen, de forma muy breve, algunos de estos sistemas:

 SAAC

 

CUENTOS EN LENGUA DE SIGNOS

A diferencia de los SAAC, la Lengua de Signos es un lenguaje, reconocido mundialmente como tal, pues surge de manera natural en las personas sordas y no se puede fechar su origen, al igual que ocurre con la lengua oral. Los SAAC, sin embargo, son sistemas ya que han sido inventados en un momento determinado, por personas concretas, para ayudar a la comunicación.

Os remito a una página donde podréis encontrar algunos cuentos, contados en Lengua de Signos:

cuentos infantiles en LS

 

DIFERENTES TIPOS DE PADRES

Podemos decir que existen tantos tipos como número de padres existen, ya que cada persona es diferente y tanto sus gustos, como su carácter, su manera de pensar o la educación que hayan recibido influirá en la educación que den a sus hijos y en la relación que tengan con éstos. No obstante hay una serie de características y comportamientos comunes en muchos padres que nos pueden permitir hacer distintas clasificaciones.
1. Clasificaciones de padres según su relación con los hijos 
2. Clasificaciones de padres según su manera de pensar 
3. Defectos comunes de algunos padres 
4. Actitudes recomendables en la relación con los hijos

  1. Clasificaciones de padres según su relación con los hijos
 

 

Podemos diferenciar los distintos tipos de padres que pueden existir, según su actitud ante distintos aspectos de la educación de los hijos y de la relación que tienen con ellos.

1. Un primer aspecto es el grado de control que los padres ejercen sobre sus hijos. Hay padres que quieren controlar todo lo que éstos hacen e influir constantemente en el comportamiento de sus hijos sin ofrecerles ninguna autonomía, en el otro extremo estarían aquellos padres que no ejercen control alguno y tienen una actitud negligente en la educación de sus hijos.

2. Otro aspecto a tener en cuenta es la comunicación existente entre padres e hijos. Hay padres que hablan a menudo con sus hijos, tienen una comunicación fluida con éstos, les dan explicaciones del porqué de los castigos y escuchan y piden opinión a sus hijos, por otro lado también hay padres poco comunicativos con los niños, raramente piden su opinión y tampoco dan explicaciones sobre su comportamiento con ellos.

3. La exigencia con respecto a los hijos es otro aspecto que distingue a unos padres de otros. Mientras que algunos padres son muy exigentes con sus hijos respecto a su grado de madurez, consecución de objetivos académicos, etc., otros apenas plantean retos a sus hijos.

4. La capacidad para expresar afecto y cariño a los hijos es otro factor que distingue a unos padres de otros. Mientras algunos muestran su cariño e interés por el niño constantemente otros se muestran más fríos e indiferentes.

Según la intensidad de estos cuatro factores en la relación padre-hijo podemos clasificar a los padres en cuatro tipos:

Padres autoritarios: Tienen un alto grado de control y de exigencia pero hacen poca demostración de afecto y tienen una pobre comunicación con sus hijos.

Padres democráticos: Tienen una buena comunicación, son cariñosos con sus hijos y tienen un grado de control y de exigencia alto.

Padres permisivos: Padres cariñosos y con buena comunicación con sus hijos pero poco exigentes y con poco control sobre ellos.

Padres negligentes o indiferentes: Poseen niveles bajos de control, exigencia, afecto y comunicación. Este caso es común en familias desestructuradas.

  2. Clasificaciones de padres según su manera de pensar
 

 

La manera de pensar y de ver el mundo por parte de los padres influye de manera notable en su relación con los hijos.

En este sentido podemos establecer tres grandes grupos de padres:

1. Los tradicionales: Tienen una concepción muy estereotipada sobre las funciones del padre y de la madre dentro del seno familiar. El padre cumple un papel más autoritario, utilizando el castigo como principal táctica educativa y dejan a la madre la comunicación y la afectividad.

2. Los modernos: La participación del padre y de la madre en la educación de sus hijos es muy similar, no tienen problema en exteriorizar su afecto y se muestran más comunicativos con los hijos.

3. La mayoría de los padres formarían un grupo intermedio, que tiene elementos de las dos clasificaciones anteriores.

  3. Defectos comunes de algunos padres
 

 

Hay una serie de defectos en la relación de los padres con sus hijos que se repiten a menudo, podemos destacar los siguientes:

· Los padres que consciente o inconscientemente ridiculizan a sus hijos infravalorando sus actitudes y capacidades.

· Aquellos que quitan importancia a los problemas de los hijos. En ocasiones lo hacen con buena voluntad, para evitar que se preocupen, pero los niños lo percibirán como falta de interés de los padres y tenderán a contarles cada vez menos cosas.

· También hay algunos padres con tendencia a sermonear a sus hijos destacando el valor de su sabiduría y su experiencia y desdeñando la experiencia personal del propio hijo.

  4. Actitudes recomendables en la relación con los hijos
 

 

El prototipo de padre ideal para la educación de los hijos sería el padre tipo democrático, que es comunicativo y cariñoso, pero a la vez pone límites y enseña responsabilidad a sus hijos.

Como en todas las facetas de la vida lo mejor es saber mantener un equilibrio, por un lado tener autoridad y por otro saber ser indulgente, por un lado exigirles que sean responsables y cumplan con sus deberes y por otro demostrarles cariño y ofrecerles todo el apoyo que necesiten.

Conseguir ese equilibrio siempre será muy positivo en la relación con los hijos, pero será especialmente importante cuando los hijos llegan a la adolescencia.

 Ver artículo.

 
 Dª. Trinidad Aparicio Pérez
Psicóloga clínica. Psicóloga escolar 
Granada. 

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